Estudio del impacto de Covid-19 identifica propuestas ante la profundización de las brechas de género


Observatorio de Justicia de Género desde las Mujeres
La emergencia sanitaria por Covid 19 ha afectado, de manera dramática y a nivel global, la economía y el acceso a fuentes laborales. Según el séptimo informe del Observatorio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del 25 de enero de 2021, citado en el “Estudio Impacto de COVID-19 en medios de vida de mujeres y propuestas de reactivación económica en siete municipios de Bolivia”, el actual contexto económico provocado por el COVID-19 ha ocasionado el cierre de muchas fuentes de trabajo, afectando al 93% de trabajadores del mundo.

De igual manera, la OIT también señala que a lo largo de 2020 se produjo una disminución de la ocupación a escala mundial de 114 millones de empleos con respecto a 2019. En el caso de países en vías de desarrollo, como Bolivia, el informe señala: “Haciendo una comparación con respecto a los cuatro trimestres de 2020, el segundo trimestre ha sido el que ha representado la mayor pérdida de empleos, con un 18,2%, equivalente a 525 millones de empleos a tiempo completo”.

Esta situación, de por sí complicada, ha calado aún más las brechas de género que ya existían en la sociedad boliviana.
El estudio antes citado señala que la autonomía económica de las mujeres (es decir, la capacidad de generar recursos e ingresos propios a través del trabajo remunerado y en igualdad de condiciones a las de los hombres) ha sido fuertemente afectada por la pandemia, profundizando la situación de vulnerabilidad de las mujeres.

Se identifican los siguientes factores:incremento de los niveles de informalidad, caída del empleo, limitaciones para la reinserción laboral de las mujeres, acumulación de tareas de cuidado y otras propias de la pandemia, y la violencia basada en género.

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la reducción de la ocupación femenina podría representar un retroceso de 10 años en las tendencias regionales en contra de la autonomía económica de las mujeres.
55% de los empleos perdidos eran de mujeres
El “Estudio Impacto de COVID-19 en medios de vida de mujeres…” también señala que, en Bolivia, entre 2019 y 2020 más de 241.000 mujeres trabajadoras en áreas urbanas perdieron su empleo o fuente de ingresos. Además, 55% de los empleos perdidos en áreas urbanas entre 2019 y 2020 eran de mujeres.

Otros datos relevantes de el estudio señalan que el empleo informal ha crecido hasta el 75,4% en 2020, con una proporción más elevada en el caso de las mujeres: 78,5% frente al 72,9% para los hombres. Por otro lado, la incidencia de pobreza es un tercio más alta en hogares monoparentales con dependientes cuando la jefatura es femenina.

Y un dato muy importante: 70% de trabajadores en primera línea de la atención sanitaria en Bolivia son mujeres. Las mujeres estuvieron al frente de la respuesta a la pandemia produciendo y distribuyendo alimentos, así como en la primera línea, atendiendo y cuidando a las víctimas de la COVID-19.

El estudio citado analiza la realidad en siete municipios: Pailón, Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba, Colcapirhua, La Paz, El Alto y Viacha. En todos ellos se identificó que las medidas de confinamiento o cuarentena obligatoria, determinada por el Gobierno Nacional en el mes de marzo de 2020, y la eventual clausura del año escolar en el mes de agosto de 2020, tuvieron un alto grado de afectación en la autonomía económica de las mujeres.

El estudio identifica tres ejes en esta brecha: Pérdida temporal y/o definitiva de fuentes de empleo e ingresos de las mujeres, esto al verse limitadas las posibilidades de venta de productos.

Incremento del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, principalmente como efecto del cierre de colegios, viéndose las mujeres sin la posibilidad de dejar a los hijos en un colegio para ellas trabajar, y además, convirtiéndose en educadoras por la modalidad virtual y doméstica de la educación. Y, finalmente, el aumento de los casos de violencia intrafamiliar, principalmente como resultado del estrés.


Además, los municipios tienen la responsabilidad de recibir planteamientos que vengan de la sociedad civil organizada, principalmente de las mismas mujeres de cada ciudad.
Cerrar las brechas
Para cerrar las brechas de desigualdad se propone desarrollar programas, que sean sensibles al género, para la compra de productos y servicios de proveedores locales, así como la implementación de programas de capacitación para el manejo de tecnologías de información orientados al mercado.

Es importante también la dotación de equipamiento e insumos a iniciativas productivas lideradas por mujeres. Asimismo, los municipios deben desarrollar políticas de empleabilidad, participación laboral y desarrollo empresarial que promueva la participación de las mujeres; y procurar empleos de emergencia vinculados a la economía verde.
Para promover la corresponsabilidad social y pública del cuidado de la familia (es decir, no atribuir toda la responsabilidad del cuidado familiar a la mujer) los municipios deben reactivar centros de cuidado para infantes, niños, niñas, adultos, adultas mayores y personas con capacidades diferentes, para que las mujeres puedan dejar a sus hijos y salir a trabajar, además de realizar campañas de sensibilización para la corresponsabilidad y redistribución de tareas dentro del hogar.

También es sumamente necesario elaborar y ejecutar campañas de sensibilización en la población, con el fin de eliminar la violencia contra las mujeres, previniendo así la violencia en los hogares y protegiendo a las mujeres que viven situaciones de violencia. Además, para invertir en la cultura de la igualdad, es necesario elaborar programas de atención de salud con énfasis en salud sexual y reproductiva, e implementar escuelas de liderazgos y espacios socioculturales para jóvenes.

Todas las medidas de estímulo y recuperación que planteen y ejecuten los municipios deben garantizar condiciones dignas de trabajo y remuneración para toda la población femenina.

El estudio será presentado el jueves 19 de Agosto a las 15:00 en el salón República del Hotel Presidente. La investigación fue realizada por la Coordinadora de la Mujer, el Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza, Colectivo Rebeldía, el Instituto de Formación Femenina Integral y Oxfam en el marco del proyecto Mujeres de Bolivia – Tus derechos en el presupuesto implementado con el apoyo del Gobierno de Canadá a través de Asuntos Mundiales Canadá.

Descarga el estudio aquí
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